
CÁDIZ ZARAGOZA
…más cerca que nunca…
…durante todo el año…
Cádiz y Zaragoza han mantenido desde hace siglos
estrechos lazos de amistad. Relaciones humanas,
económicas y culturales que han establecido perennes
vínculos fraternos. El PUENTE CULTURAL CÁDIZ ZARAGOZA
recupera nuestras relaciones y ofrece una nueva forma de
turismo “a la carta”, un viaje cultural por el arte, la
literatura y la historia común de las dos ciudades.
UNIDAS POR EL ARTE
Francisco de Goya, el genio de Fuendetodos, tuvo una
estrecha relación con la ciudad de Cádiz. Entre marzo y
mayo de 1793, se repuso de una grave enfermedad en casa
de su amigo el comerciante gaditano Sebastián Martínez.
Fue atendido por los expertos médicos del Colegio de
Medicina y Cirugía de Cádiz. En 1796 volvería de nuevo a
tierras gaditanas. En San Lúcar de Barrameda estuvo
dibujando y pintando como invitado de la duquesa de Alba
y en Cádiz pintó tres cuadros religiosos para el
oratorio de la Santa Cueva. Pero también otros artistas
aragoneses han dejado su huella en la ciudad del sur. En
la Cádiz sitiada por las tropas napoleónicas Juan Gálvez
y Fernando Brambila publicaron en 1812 su serie de
grabados de las “Ruinas de Zaragoza”. Imágenes del valor
de los zaragozanos y de la destrucción que habían
contemplado entre el Primer y Segundo Sitio de Zaragoza
que impactaron a los gaditanos y a los españoles de la
época
UNIDAS POR LA PALABRA
Los hermanos Bécquer tuvieron en Cádiz su círculo de
amigos más personales. Gustavo Adolfo y Valeriano,
vinculados estrechamente a las tierras gaditanas,
residieron entre 1863-1864 en el monasterio de Veruela y
plasmaron en dibujos y escritos los paisajes, tipos
humanos, costumbres y leyendas de las tierras del
Somontano del Moncayo.
UNIDAS POR LA LIBERTAD
Durante la Guerra de la Independencia, entre 1808 y
1814, Zaragoza y Cádiz padecieron durísimos sitios por
las tropas francesas ocupantes de España. Zaragoza, que
padeció dos en 1808 y 1809, tuvo que capitular. Agustina
de Aragón fue recibida en Cádiz como una heroína en
homenajeada por la Junta Suprema. Cádiz resistió entre
febrero de 1810 y agosto de 1812 el cerco francés, y en
ella se refugiaron los patriotas y los diputados de las
históricas Cortes de Cádiz, entre los que destacaron por
su protagonismo político los aragoneses Martín de Garay,
Juan Polo y Catalina, Isidoro de Antillón, Pedro Mª Ric
o José Duaso. Más tarde, en 1870, con motivo del
traslado de los restos de Agustina de Aragón a Zaragoza,
se establecieron vínculos fraternos que nunca se
olvidarían para sus ciudadanos. Ambas ciudades dieron el
nombre de la otra a una de sus calles más importantes.
UNIDAS POR LA MOVILIDAD
A pesar de los mil km. de distancia que nos separan, la
movilidad de los pueblos y las culturas que han formado
nuestro territorio han mantenido siempre unidas a la
trimilenaria Cádiz y la bimilenaria Zaragoza.
Caesaraugusta era paso obligado en la calzada romana
desde Tarraco a Gades. Atravesaba Hispania en diagonal,
poniendo en contacto a personas y a productos agrarios y
artesanales. La relación prosiguió más tarde, cuando
estos lugares eran Al-Andalus y se hizo mucho más
intensa a partir del siglo XVIII. A comienzos del siglo
XX, el empresario zaragozano Nicolás Escoriaza llevó los
primeros tranvías a la ciudad de Cádiz cambiando la
imagen de la ciudad y dotando a sus ciudadanos del más
moderno medio de transporte de la época. Ahora el PUENTE
CULTURAL entre Zaragoza y Cádiz permite que las dos
ciudades estén más cerca que nunca…
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