|
(25/03/10). Cuidar en casa a una persona enferma o a una persona mayor en situación de dependencia, no es fácil. De una u otra manera cambia la vida a todos los que se ocupan de sus cuidados.
Ser cuidador requiere sensibilidad y una relación muy estrecha con la persona que hay que cuidar, ya que comparten con ella aspectos muy íntimos relacionados con su propio cuerpo y con sus costumbres más arraigadas. Requiere también buenas dosis de paciencia y una fortaleza emocional para asumir con entereza esa situación.
Pero además, ser cuidador requiere conocimientos y habilidades específicas. Yo no es fácil estar preparado para ello, por más que sepamos que antes o después, existen muchas posibilidades de que tengamos que ocuparnos del cuidado de algunos de nuestros seres queridos, padre o madre, esposo o esposa, algún otro pariente (tíos, hijos, hermanos,…).
Cuando llega ese momentos, a veces de manera sorpresiva, otras veces como una situación que se va consolidando poco a poco, casi de forma imperceptible, nos podemos encontrar desbordados ante una situación que nos exige unos conocimientos y habilidades para la que nadie nos ha preparado.
Porque ser cuidador de una persona en situación de dependencia no solo nos exige saber cómo cuidar su cuerpo, sino que también nos enfrenta a decisiones sobre la organización de la casa; u otras de índole jurídico o social. De alguna manera, requiere saber un poco de medicina, de leyes, de psicología, de tecnología, de cuestiones sociales…. Y ¿quién puede saber de todas esas cosas?
Se contará, por supuesto, con el apoyo de muchos profesionales. Pero, en determinados momentos, nos tendremos que enfrentar en soledad a actuaciones y a decisiones que serán nuestras y solo nuestras.
Todos quienes escriben este manual lo saben muy bien. Porque todos en algún momento, en mayor o menor medida, han tenido que actuar como cuidadores de algunos de sus seres queridos.
Y como todo cuidador, han tenido que asesorarse e ir descubriendo, poco a poco, con la experiencia, muchas soluciones a los problemas que el cuidado planteaba.
Ahora quieren compartir estas experiencias y aportar además conocimientos específicos de sus respectivas profesiones, porque entre ellos hay médicos, terapeutas, psicólogos, abogados, periodistas, trabajadores sociales, …. Y quieren ponerlo al alcance de toda persona que deba asumir la responsabilidad de cuidar a una persona en situación de dependencia en su propia casa.
El libro está dividido en cuatro capítulos para su mejor comprensión. El primero, sobre aspectos sanitarios y psicológicos, donde se abordan aspectos como la organización de la casa, la movilidad o los cuidados a un enfermo terminal. El segundo capítulo está dedicado al cuidado de las personas cuidadoras, a veces las grandes olvidadas. El tercer capítulo nos guía por todos los servicios y prestaciones de la Comunidad autónoma. Y, por último, el cuarto capítulo aborda otras cuestiones legales que se han considerado de especial importancia por ser las más complicadas de dominar para el ciudadano medio. Por ejemplo, cómo contratar una hipoteca inversa o los pasos a seguir para tramitar una herencia o testar. Sin olvidarse de la importancia del testamento vital, que nos da el derecho a decidir los límites de nuestra existencia en situaciones en las que estamos incapacitados para expresarnos por nosotros mismos.
Porque si algo aprendieron siendo cuidadores es que, más allá del trabajo y de la dedicación que se les ha exigido, de los agobios y, en ocasiones, momentos de decaimiento o desesperación, cuidar a un ser querido en sus aspectos más íntimos cuando les ha necesitado, les ha permitido establecer unas relaciones intensas como quizás solo los padres puedan llegar a sentir con sus hijos cuando necesitan de sus cuidados continuos.
Y les ha ayudado a descubrir aspectos de su propia intimidad, sentimientos y experiencias únicas que, de otra manera, no hubieran llegado nunca a conocer de sí mismos.
Colaboraciones y distribución del libro
Los derechos de autor del libro se han donado a la asociación de enfermos Fundación Rey Ardid.
Al ser realizado por un equipo interdisciplinar y considerar a la persona como un todo, con su dimensión física, píiquica, social y espiritual , este libro se ajusta al modelo de atención que intenta poner en práctica el grupo Rey Ardid. El material se distribuirá a través de varias vías: los recursos en los que atiende a personas dependientes, especialmente en aquellos en los que el cuidado se hace de forma compartida con la familia:en centros de día, atención domiciliaria y residencias de mayores.
A través del departamento de formación del grupo con dos centros homologados (Barbastro y Zaragoza) para la cualificación profesional a través de atención sociosanitaria a personas en el domicilio. Asimismo, se utilizará en cursos en todo el territorio aragonés con el objetivo de preparar a personas que viven en el medio rural en el campo de la atención y cuidado de personas dependientes en colaboración con entidades locales de todo el territorio aragonés.
En este trabajo han participado muchos. Además de los amigos, la Diputación de Zaragoza, que enseguida se sumó al proyecto y que ha editado este manual. Y también la Unión de Consumidores de Aragón, que ha prestado soporte físico y ayuda material para hacer realidad este proyecto. En su página web se puede descargar el libro completo de forma gratuita (www.ucaragon.com).
|