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(21/05/09). Presentada por Antonio Arroyo, letrado de la Fundación Democracia y Gobierno Local y el mayor experto en España en federalismo alemán, quien ha destacado las principales reflexiones de Zafra y lo ha calificado como referente del gobierno y administración local.
Ha empezado Zafra, profesor también de Ciencia Política en la Universidad de Granada, teorizando sobre que la esencia de la democracia “es la lucha contra la concentración de poder”, aludiendo al reparto de poderes necesario en general, y del poder local en particular.
Para ese reconocimiento del Gobierno local ha apelado, al igual que muchos ponentes de este congreso, a la posible reforma de la Constitución. Zafra ha teorizado sobre la legislación de la Ley de Régimen Local: “¿Cómo debería regularse? ¿Que propuesta habría de hacerse? Uno tiene que empezar a pensar en términos de lo imposible, y lo imposible a mi juicio sería reformar la Constitución y establecer un artículo en el que se dijera que una ley orgánica de mayoría cualificada regulará el gobierno local donde se señalen las competencias, la financiación y los órganos necesarios y su potestad normativa”. Ese sería el objetivo para Zafra, que ha considerado repetidamente durante la conferencia que “los problemas políticos nunca tienen respuestas jurídicas; no hay nada más condenado a la esterilidad que tratar de dar respuestas jurídicas a un problema político”.
Con esa base fundamental, el director general de la Junta de Andalucía ha admitido la existencia de bastantes dificultades en la legislación: “Hay que empezar la reforma de los estatutos; hay una necesidad de pacto político y hay que conseguir una identificación constitucional sobre el régimen local”; “el régimen local siempre ha sido objeto y nunca sujeto de la política”. Zafra ha denunciado el papel secundario que se da al régimen local cuestionando el concepto “Conferencia Sectorial de Asuntos locales”, y calificándolo de “marginal”, porque “malogra las premisas de la Ley de Régimen Local”.
Definir el lugar de la Ley y aportar soluciones a la sentencia del Tribunal Constitucional del 20 de julio de 2006, en la que se sentenció que “esta ley no tiene base constitucional, sino que es una ley ordinaria” ha sido uno de los puntos principales de la ponencia, junto al papel que juegan los legisladores sectoriales a la hora de definir competencias. Zafra ha criticado el papel de estos legisladores, ya que de su voluntad depende en gran medida la autoridad local. Ha indicado contradicciones estatutarias sobre el papel del estado y las comunidades autónomas respecto a las competencias dadas “por gestión y naturaleza de la materia” en un artículo, y dadas por el legislador sectorial “60 artículos más tarde”. Para Zafra “El control de la constitucionalidad no es el mismo que el de la legalidad”.
Ante estos y otros ejemplos de legalidad contradictorios citados, ha abogado por proporcionar “a los jueces referentes legales claros, hay que intercalar leyes: el problema es que hoy no tienen sustento suficiente, por eso es necesaria una autoridad supralegal”.
En ese aspecto ha destacado el camino abierto por el Estatuto de Autonomía andaluz, “que proporciona criterios de supralegalidad sobre la ley de régimen local autonómico”. En cuanto al régimen local en Andalucía, Zafra ha incidido en la necesidad de “una ley de participación de gobiernos locales sin precedentes. Si acertamos habremos identificado la necesidad de los municipios. Hay que identificar lo que dice el Estatuto, que le va a dar un carácter de ley de cabecera en las que las reglas son otras. El legislador sectorial estará obligado a reconocer competencias y no delimitarlas”.
Otro de los temas destacados de la conferencia ha sido el papel de la provincia, “que sí está constitucionalizada”. Para Zafra, la provincia “asiste, coopera y coordina los municipios”. El profesor ha aludido la existencia de un borrador que designe la provincia como un ente local para fijar competencias municipales y redefinir correctamente las relaciones entre municipios y provincia “Hay que empezar a pensar jurídicamente en estas relaciones, y es un reto serio, porque aún no hay nada”. Ha criticado duramente el papel de las subvenciones y el comportamiento negativo de muchos municipios que participan en una competición por abarcarlas: “no la piden en función de las necesidades, sino en función de las que hay abiertas; eso resta calidad”, por eso ha destacado el papel de la Concertación en Granada.
En cuanto a las relaciones con las comunidades autónomas, ha señalado ejemplos de los estatutos catalán y andaluz en materia de supervisión y control, ha abarcado el tema de las competencias y la autonomía local y ha denunciado la situación de marginalidad política del gobierno local.
Ante esta marginalidad política, Zafra ha destacado algunos defectos y virtudes de los entes locales. Ha abogado por la defensa del carácter democrático, atender las reglas del juego y la relación entre mayorías y minorías, pero ha criticado que esta relación sólo se dé “a través de un órgano colegiado llamado pleno. Cuando una minoría gana eso es una anomalía, cuando debería ser democracia; soy partidario de que el alcalde no sea quien presida el pleno. Hay que garantizar que gobierne una mayoría minoritaria”.
En cuanto a la toma de decisiones, Zafra ha criticado el papel técnico que se ejerce sobre muchas de ellas. “Hay que buscar respaldo político para buenas ideas. No esperemos una respuesta técnica a problemas políticos”, ha afirmado.
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