|
(14/05/09). La Diputación de Zaragoza ha destinado buena parte de la modificación presupuestaria aprobada en pleno a partidas de inversión con las que hacer frente a la crisis en la provincia. En total son 34,4 millones de euros, de los que 8 se destinan a un plan de empleo social; 23,4 millones a diversas inversiones y 3 a subvenciones para gasto ordinario. El conjunto de estos proyectos podría generar 2.200 puestos de trabajo.
La primera medida de choque para afrontar esta difícil situación pasa por la creación de un Plan de Empleo Social, para el que la Diputación aportará de sus arcas ocho millones de euros, destinado a colaborar con los ayuntamientos para contratar trabajadores en cuyas familias ningún miembro reciba ingreso o subsidio alguno, es decir, los más desprotegidos por la crisis. Dichos trabajadores pasarán a integrar las brigadas municipales de los municipios para que realicen tareas forestales, de obras, medioambientales, o cualquier otra que marquen los ayuntamientos. Estos trabajadores recibirían un sueldo de unos 700 euros mensuales.
El plan de empleo será en su totalidad de 10 -11 millones de euros, ya que los ayuntamientos aportarán entre el 20 y el 30% de la financiación. Las primeras estimaciones cifran en un millar los puestos de trabajo pero el dato deberá contrastarse una vez que se crucen los datos con los observatorios de la crisis que deben poner en marcha los ayuntamientos que se sumen al convenio con la Diputación de Zaragoza y que, en principio, está abierto a todos. Aunque normalmente son los municipios de más de 2.000 habitantes los que padecen importantes bolsas de parados, el plan está abierto a cualquier pueblo que demuestre una situación grave.
Se trata, según el presidente de la Diputación de Zaragoza, Javier Lambán, “de una medida urgente, provisional y esperemos que no necesaria en los próximos años”. Por ello, no se trata de un fondo de reparto de fondos a los ayuntamientos, sino que es un programa específico para todos aquellos que de verdad lo necesiten, acreditando los datos.
El segundo bloque de medidas anticrisis pasa por el aumento de las inversiones en 23,4 millones de euros. En primer lugar, el fomento de obras públicas, por lo que la Diputación ha aprobado un segundo Plan de Infraestructuras y Equipamientos Locales para este año, en el que la institución aporta 12 millones de euros, que junto con las de los ayuntamientos, pueden superar los 15 millones de inversión total.
Además, se contempla un Plan e Infraestructuras y Caminos rurales, para el que la DPZ aporta en exclusiva, 4,5 millones de euros.
El Plan de Instalaciones Deportivas, que complementa al del Gobierno de Aragón y los ayuntamientos, supone una aportación provincial de 1.250.000 euros, que en su conjunto supondrá una inversión de 3 millones de euros en la provincia.
Las Inversiones en Entidades Locales para pequeñas actuaciones urgentes serán un capítulo también exclusivo de la Diputación, en el que los ayuntamientos no tienen que aportar nada, y que se cifran en 2.835.000 euros.
Las Inversiones en municipios afectados por embalses serán de 400.000 euros, que junto a la aportación que recibe del Ministerio de Medioambiente para este fin, sumarán 1.400.000 euros.
Por último, en este segundo bloque de inversiones, se incorporan también los proyectos propios de la Diputación, por valor de 2,5 millones de euros, entre los que se encuentra a ampliación y mejora de la Casa de las Cinco Villas de Ejea, en el que se invertirán 880.000 euros; Obras y equipamientos en el dependencias del Monasterio de Veruela (hospedería, museo Bécquer, Palacio Abacial y sacristía), por valor de 772.812 euros; el inicio de obras en el Centro Medioambiental de Movera (200.000 euros); continuación de obras de mejora en el Centro de la UNED de Calatayud (120.000 euros) y el inicio de las obras del Museo del torreón de Navardún (520.000 euros).
El tercer bloque de medidas anticrisis pasa por incrementar el capítulo de subvenciones para gasto ordinario, tanto dirigido a actividades locales de los ayuntamientos, como de las entidades sin ánimo de lucro, pero con prioridad para políticas sociales, de formación y generación de empleo. En este capítulo, la Diputación aporta casi 3 millones de euros.
El Plan Estratégico de la provincia: Soluciones a medio y largo plazo
Este grupo de medidas se pone en marcha para hacer frente a la crisis, de un modo excepcional. Sin embargo, el presidente de la Diputación de Zaragoza, Javier Lambán, considera que las instituciones públicas no sólo deben promover medidas de choque, inmediatas, sino que deben contribuir a que la salida de la crisis coincida con la puesta en marcha de un nuevo modelo económico, menos dependiente de sectores como la construcción, -como ha sucedido hasta el inicio de la crisis-, sino a favor de otros sectores de la economía, vinculados a la investigación en I+D o el aprovechamiento de los recursos con los que cuenta cada municipio.
En ello es en lo que está trabajando la unidad del Cuarto Espacio de la DPZ, cuyo Plan Estratégico de la Provincia podría ser presentado el próximo mes de junio en Daroca, una de las poblaciones que mejor representan la realidad de la provincia de Zaragoza.
En su elaboración, este organismo de la Diputación ha venido trabajando intensamente en distintas mesas sectoriales de las que forman parte ayuntamientos, agentes económicos y sociales de la provincia, con el fin de intercambiar opiniones y experiencias y alcanzar un consenso sobre el modelo de provincia en el que se trabajará a medio y largo de plazo.
|