|
(18/10/07). Tradición Transformada: Cerámica
Contemporánea de Corea presenta la reflexión artística de 29
artistas coreanos que trabajan la arcilla. Los 87 trabajos seleccionados
para la exposición incorporan técnicas tradicionales con nuevas
influencias y métodos innovadores para crear obras escultóricas que
expresan la inventiva y el espíritu moderno de los coreanos. Las piezas
incluidas en la exposición, de pequeño y gran formato, han sido
producidas entre los años 1998 – 2006, muchas de ellas creadas
especialmente para esta gira europea. Los artistas participantes cuyas
edades oscilan entre los 30 y los 60 años provienen de distintas
regiones y centros de formación, dando a las obras ese punto de
distinción presente en las tendencias actuales de la cerámica de Corea.
A pesar de las diferencias en los enfoques artísticos, el conjunto de
obras revela el espíritu audaz presente de la tradición de cerámica en
Corea 5.000 años después de su inicio.
A medida en que la economía coreana se estabilizaba, en
los años 80, el lenguaje de la cerámica empezó a cambiar. Piezas
enfocadas únicamente en el puro esteticismo formal empezaron a dominar.
Durante el mismo período, la sociedad coreana se vio expuesta procesos
de occidentalización. La transición que tuvo lugar en la cerámica
contemporánea no sorprende, ya que refleja este tiempo y su influencia.
Los ceramistas coreanos se alejaron del concepto de ser artesanos y
empezaron a considerarse a sí mismos, artistas. Preferían usar términos
tales como escultura de arcilla, obras en arcilla, y otras expresiones
formales en vez de alfarería y cerámica.
Aunque la mayoría de los artistas ceramistas
contemporáneos de Corea apuntan a capturar la belleza formal en sus
obras, su búsqueda no solo intenta descubrir diversas teorías o estilos.
Los creadores también andan en la búsqueda de descubrir el mundo
individual del arte que solamente existe en la cerámica. Se basan en
experiencias estéticas y personales para expresar la identidad
individual y la esencia básica de la cerámica, más que en intentar con
las formas. Consecuentemente, han mantenido vivas las cualidades
inherentes de la cerámica mientras que, simultáneamente, presentan la
identidad coreana y las expresiones individuales, en lugar del placer
excesivo de las formas. De esta manera, los valores contemporáneos se
reflejan y están contenidos en las obras en cerámica.
De este modo, mientras que Occidente estimula la
creación del arte cerámico que resulta de intenciones planeadas y
calculadas, Oriente mantiene resultados logrados luego de adentrarse a
un mundo de completa abstracción donde el yo o el ego dejan de existir.
Bajo el título Tradición Transformada, la exposición se centra en
el tema de la cerámica coreana contemporánea y plantea estos contenidos. |