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Sánchez Quero reivindica el papel de las entidades locales en la revalorización de la política y la lucha contra la despoblación (incluye el discurso íntegro del presidente)

La Diputación de Zaragoza ha entregado sus medallas de Santa Isabel al cirujano Carlos Val-Carreres, la Hermandad de la Sangre de Cristo y las asociaciones para la recuperación de la memoria histórica en Aragón. El presidente ha insistido en la necesidad de potenciar a ayuntamientos y diputaciones con mejor financiación y más autonomía y ha urgido una estrategia nacional contra la despoblación liderada desde lo local.

El presidente de la Diputación de Zaragoza, Juan Antonio Sánchez Quero, ha reivindicado hoy el papel de los ayuntamientos y las diputaciones “como motores de cambio, de progreso social y de revalorización de la política”. En su discurso durante la ceremonia de entrega de las medallas de Santa Isabel, Sánchez Quero ha insistido en la necesidad de reforzar el papel de las entidades locales “con una financiación más justa y más acorde a su marco competencial” y con un verdadero respeto a la autonomía local.

“En un momento en el que algunos parecen empeñados en relativizar nuestro sistema de convivencia para pescar en las aguas revueltas de la crisis, es imprescindible volver a poner en marcha la política desde la ejemplaridad, y las entidades locales son, sin duda, el gran motor de esa revalorización. No hay mejor forma de dignificar la política que desde abajo”, ha destacado el presidente de la Diputación de Zaragoza en su intervención ante el presidente de Aragón, Javier Lambán, el alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, y otras muchas autoridades.

Frente a los intentos de cuestionar a los ayuntamientos y las diputaciones limitando su capacidad de acción política y económica, el máximo responsable de la DPZ ha advertido de que “atacar la autonomía y la razón de ser de las entidades locales es el peor de los caminos posibles” reclamando para ellas una mejor financiación y recordando que “la autonomía local no es un problema, sino una de las principales soluciones para el futuro de este país”.

Petición expresa a las Cortes

En este sentido, Sánchez Quero ha hecho una petición expresa a las Cortes de Aragón para que no legislen “sin contar con la opinión de las administraciones más cercanas a los ciudadanos”. “Animo a las Cortes a dar ejemplo y a que se comprometan formalmente a implantar mecanismos para garantizar la participación de ayuntamientos y diputaciones en el trabajo legislativo”, ha reclamado.

El presidente de la Diputación de Zaragoza ha hecho especial hincapié en la defensa del papel que desempeñan las diputaciones provinciales. Tras enumerar el largo listado de servicios que estas administraciones prestan al medio rural, Sánchez Quero ha rechazado los ataques que están sufriendo en los últimos años y ha destacado “el continuo proceso de modernización” en el que está inmersa la DPZ con el objetivo de “construir el futuro de una provincia llena de retos”.

“Necesitamos repoblar nuestras áreas rurales”

Además, Sánchez Quero ha recalcado la importancia del papel que juegan las entidades locales para combatir la despoblación. “Ayuntamientos y diputaciones somos la primera línea de frente en la lucha contra este gran problema porque somos quienes lo sufrimos en primera persona –ha recordado el presidente–. España no puede permitirse el lujo de mirar hacia otro lado y no hay tiempo que perder, necesitamos repoblar nuestras áreas rurales y ha llegado el momento de hablar menos y actuar más”.

El presidente ha reclamado la puesta en marcha de una estrategia nacional contra la despoblación “en la que esté implicado el Estado en su conjunto, pero bajo el liderazgo de las entidades locales”. También ha recordado que la Federación Española de Municipios y Provincias, a través de la comisión de Despoblación que él preside, ha elaborado ya “con consenso absoluto” un detallado listado de medidas concretas contra este fenómeno. Del mismo modo, ha citado el Consejo Provincial de Desarrollo Rural y Contra la Despoblación y la Cátedra de Despoblación que está poniendo en marcha la DPZ.

La máxima distinción de la DPZ

Sobre los galardonados con las medallas de Santa Isabel de este año, el presidente de la DPZ ha destacado “el extraordinario ejemplo de esmero profesional, ético y personal” del cirujano Carlos Val-Carreres; “la solidaridad y la entrega” de la Hermandad de la Sangre de Cristo; y “el trabajo para conciliar y reconciliar la memoria de la sociedad” que llevan a cabo las asociaciones de la memoria histórica en Aragón. “Todos vosotros sois un extraordinario ejemplo de los valores que encarnan estas distinciones”, ha recalcado Sánchez Quero.

Las medallas de Santa Isabel de Aragón Reina de Portugal son la máxima distinción que concede la Diputación de Zaragoza y llevan el nombre de la patrona de la institución y de la provincia, cuya festividad se celebra hoy, 4 de julio. Se conceden desde el año 1984 y reconocen a aquellas personas físicas, colectivos o entidades públicas o privadas que se hayan distinguido por sus excepcionales acciones, méritos o por los relevantes servicios culturales, científicos, sociales o políticos, prestados a favor de los intereses generales de todos los habitantes de la provincia de Zaragoza. 

Después de dos años de paréntesis –en 2015 porque coincidieron con el cambio de gobierno y en 2016 porque se estaba preparando un nuevo reglamento para regularlas–, las medallas de Santa Isabel de este año han sido las primeras otorgadas con la nueva normativa aprobada, que limita a tres el número máximo de distinciones concedidas.

Carlos Val-Carreres

Carlos Val-Carreres Guinda ha sido jefe de Cirugía de la plaza de toros de la Misericordia de Zaragoza y director médico del hospital provincial Nuestra Señora de Gracia. Es uno de los mayores expertos en cirugía taurina del mundo, siendo promotor de congresos y autor de numerosas publicaciones sobre esta materia.  Desciende de una saga de reputados médicos: su padre y su abuelo fueron jefes de cirugía de la plaza de toros de Zaragoza desde principios del siglo XX.  Por sus manos han pasado grandes figuras del toreo, como Juan José Padilla en 2011 y Morante de la Puebla y El Juli en 2013.

Val-Carreres ha dado las gracias a la Diputación de Zaragoza por este reconocimiento y se lo ha dedicado a todas las personas que le han acompañado a lo largo de su carera: su padre, el resto de su familia, los médicos con los que se formó, todo el personal de los hospitales en los que trabajó y los propios pacientes.

En su discurso de loa, el portavoz del PSOE, Francisco Compés, ha ensalzado la trayectoria de Val-Carreres destacando que fue pionero en el tratamiento de diferentes afecciones y en la adquisición de equipos médicos  punteros. “Con esta distinción no solo aumenta el prestigio del doctor Val-Carreres, también el de las medallas de Santa Isabel”, ha asegurado Compés.

Hermandad de la Sangre de Cristo

La Hermandad de la Sangre de Cristo es la cofradía penitencial decana de la ciudad de Zaragoza y la que organiza la procesión general del Santo Entierro en la Semana Santa desde el siglo XVI.  Es la responsable de sacar el paso del Cristo de la Cama, aunque es propietaria de muchos otros que tiene cedidos en usufructo a distintas cofradías.  A lo largo del año y desde sus orígenes en 1280, la “Muy Ilustre, Antiquísima y Real Hermandad de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y Madre de Dios de Misericordia” realiza como obra de misericordia la recogida de cadáveres desamparados de la ciudad de Zaragoza y su término municipal para darles cristiana sepultura.

Ha recogido la medalla el hermano mayor de la Hermandad, Ignacio Giménez Baratech, quien ha agradecido la concesión de este reconocimiento recordando que el palacio provincial de la DPZ se ubica en lo que fue el antiguo convento de San Francisco, donde se redactaron los primeros estatutos de la entidad. “La Hermandad de la Sangre de Cristo tiene una especial vinculación con la ciudadanía de Zaragoza desde el siglo XIII, pero esta distinción también reconoce al conjunto de la acción social que se ha venido realizando en la ciudad desde hace siglos”, ha subrayado Giménez Baratech.

En su discurso de loa, el portavoz del PP, Francisco Artajona, ha recordado que “ninguna hermandad medieval ha desafiado al paso de los siglos como ella”. “Sus miembros conservan con celo sus ritos y una voluntad de servicio inquebrantable –ha recalcado Artajona–. Alivian, custodian y reparan, no tienen días libres, ni reciben más contraprestación que la de volver a casa con la sensación de haber devuelto a la sociedad un poco de lo que esta les da”. 

Asociaciones para la recuperación de la memoria democrática en Aragón

Con la distinción a las asociaciones para la recuperación de la memoria democrática de Aragón, la Diputación de Zaragoza ha reconocido de manera colectiva la labor que desarrollan estas entidades para la recuperación de la memoria histórica y el fomento de los valores democráticos mediante el homenaje y reparación de la memoria de las víctimas, el conocimiento de los hechos acaecidos durante la Guerra Civil y la dictadura, así como la indagación, localización e identificación de las personas desaparecidas violentamente durante la Guerra Civil y la represión política posterior, tal como propone la Ley de Memoria Histórica 52/2007.

Ha recogido la medalla el presidente de la asociación Pozos de Caudé, Francisco Sánchez, en representación de todas las entidades galardonadas: Arico, Armha, Foro por la Memoria, Fundación Bernardo Aladrén, Fundación María Domínguez, Bebes Robados Aragón, Charata, Batallón Cinco Villas, Amehita, Amehito, Afaem, Justa Memoria, Agitación y Propaganda, Manolín Abad, la Bolsa de Bielsa y Pozos de Caudé.

Sánchez ha agradecido a la DPZ la concesión de este “importante” reconocimiento. “Gracias a él se da visibilidad a la fundamental tarea que nos han encomendado las víctimas de la Guerra Civil y la represión franquista. Ellos son los principales protagonistas de este galardón”, ha recalcado Sánchez, quien ha confiado en que a lo largo de este año el proyecto de ley de Memoria Histórica en el que está trabajando el Gobierno de Aragón “sea una realidad”.

En su discurso de loa, el portavoz del grupo En Común, José Ángel Miramón, ha destacado la labor de estas entidades “que luchan cada día por recuperar la memoria democrática bajo unas precarias condiciones pero con el firme convencimiento de que la llama de la memoria, no debe apagarse nunca”. “Ellas han impedido el triunfo del silencio y los silenciadores, gracias por no reblar –ha agradecido Miramón–. Aunque el tiempo haya pasado de forma vergonzosa, siempre hay tiempo cuando es para hacer justicia”.

DISCURSO DE JUAN ANTONIO SÁNCHEZ QUERO, PRESIDENTE DE LA DIPUTACIÓN DE ZARAGOZA

En primer lugar, deseo trasladar mis felicitaciones, en nombre de toda la Corporación provincial, a los galardonados este año con las Medallas de Oro de Santa Isabel: el doctor Carlos Val-Carreres, la Hermandad de la Sangre de Cristo, y las asociaciones para la recuperación de la memoria democrática de Aragón. Sois un extraordinario ejemplo de los valores que encarnan estas distinciones, una excelente muestra de lo que es y debe ser el rigor y el compromiso en el día a día.

 Querido doctor Val-Carreres: gracias. Gracias por tantos años de profesionalidad y por ser, para todos, un referente de lo que es el valor del esfuerzo, un extraordinario ejemplo de esmero profesional, ético y personal. Encarnas el valor de la superación, del estudio, del perfeccionamiento. Y, al mismo tiempo, también de cercanía y humanidad. Gracias por haberle brindado a esta diputación provincial tantos y tantos años de tu trabajo en el Hospital Provincial de Nuestra Señora de Gracia, del que fuiste director médico, y como sobresaliente jefe de Cirugía de la Plaza de Toros de la Misericordia. Eres un enorme orgullo para esta tierra.

 Representantes de la Hermandad de la Sangre de Cristo: gracias. Gracias por ser exponente de una larga historia que seguís haciendo presente. Gracias por ser ejemplo de solidaridad y de entrega, y de profundas convicciones que nos recuerdan el gran valor de los principios éticos y morales. Gracias por dar ejemplo de religiosidad convertida en entrega hacia los demás. Sois los depositarios de casi 800 años de historia, la cofradía penitencial decana de la ciudad de Zaragoza y exponente de su Semana Santa. Pero, sobre todo, sois ejemplo práctico de ese gran principio del derecho natural que es la dignidad de la persona, desde la más absoluta igualdad de todo ser humano.

 Representantes de las asociaciones para la recuperación de la memoria democrática de Aragón: gracias. Gracias por contribuir a dignificar a quienes fueron víctimas de la violencia y del silencio, de un crimen por partida doble que primero les arrebató la vida y, después, su memoria. Os animo a que sigáis trabajando para conciliar y reconciliar nuestra historia, para conciliar y reconciliar la memoria de una sociedad que, desde la concordia sellada en la Transición, se encomendó a cerrar heridas para cimentar una democracia compartida, sin exclusiones ni revanchas. No hay memoria histórica ni democrática posible si no está basada en la reconciliación, pero tampoco si no está basada en la verdad y en luchar contra el olvido. Os animo a que sigáis contribuyendo a ello.

 Confianza, rigor y eficacia. Ejemplaridad y entrega a los demás. Son palabras que encierran valores absolutos y primordiales. Y son palabras que deben adquirir una fuerza creciente en nuestros días, en un momento en el que algunos parecen empeñados en relativizar nuestro sistema de convivencia, para pescar en las aguas revueltas de una crisis económica, ética y moral que ha hecho mella en la confianza colectiva.

 Es imprescindible volver a poner en valor la política desde la ejemplaridad. Y las entidades locales son, sin duda, el gran motor de esa revalorización de la política frente a aquellos que quieran ponen en solfa nuestro sistema constitucional en beneficio propio y sin un horizonte claro.

 No hay mejor manera de hacer frente a esos órdagos que devolviendo a la política su más alto valor. Y no hay mejor forma de revalorizar la política que desde abajo, desde las entidades locales, allí donde la política se muestra más desnuda y transparente, más cercana y más directa ante la ciudadanía.

 El extraordinario valor de ayuntamientos y diputaciones como motores de cambio, de progreso social y de revalorización de la política, contrasta con los ataques que las entidades locales han sufrido durante los últimos años. Se ha llegado a cuestionar su propia existencia, se ha atacado su marco competencial y no han faltado los empeñados en querer limitar su capacidad de acción política y económica.

 Atacar la autonomía y la razón de ser de las entidades locales es el peor de los caminos posibles para un país que se enfrenta al reto de recuperar la confianza de la sociedad en la política, que necesita estructuras institucionales sólidas y eficaces. O se tiene claro de una vez por todas que las entidades locales son una de las grandes herramientas para el progreso colectivo de este país, o perderemos una gran oportunidad de presente y de futuro.

 Ayuntamientos y diputaciones son un pilar básico en la arquitectura institucional de España. No fue casualidad que así fuera reconocido por la Constitución del 78. Por eso, aún resulta más incomprensible que, a estas alturas, las administraciones locales sean cuestionadas desde ciertos sectores, en vez de ser reforzadas desde el Estado y desde los gobiernos autonómicos, con más y mejores recursos, con una financiación más justa y más acorde a su marco competencial.

 Ha llegado el momento de hacer realmente efectivo, y de forma valiente, el principio de la autonomía local. Ayuntamientos y diputaciones provinciales han demostrado ser las que de forma más rápida y eficaz han superado la crisis económica; han sido las instituciones que más y mejor han saneado sus cuentas; y, por tanto, las que más rápidamente han remontado la crisis para poder servir más y mejor a los ciudadanos.

 La autonomía local no es un problema, sino una de las grandes soluciones para el futuro de este país. Por eso, resulta incomprensible que, a la hora de legislar y de abordar los grandes retos de nuestra sociedad, no se escuche a quienes de forma más cercana sienten y responden a esos retos, las entidades locales.

 Por una evidente cuestión de cercanía y de cooperación mutua, apelo en este punto a las Cortes de Aragón, a que den ejemplo de respeto a la autonomía local. No es sensato legislar sin contar con la opinión de las administraciones más cercanas a los ciudadanos. Por una elemental cuestión de eficacia, ayuntamientos y diputaciones debemos tener cada vez más voz y una participación más activa en los procesos legislativos que afectan al territorio. Y, por una elemental cuestión de respeto y lealtad institucional, en ningún caso se debe legislar de espaldas a la administración local en materias que son de su competencia, o que afectan a su organización y funcionamiento.

 Animo a las Cortes de Aragón a que den ejemplo en este sentido, a que se comprometan formalmente a implantar mecanismos para garantizar la participación de ayuntamientos y diputaciones en el trabajo legislativo. Una participación que, insisto, debería ser de obligado cumplimiento en todas aquellas materias legislativas que afectan al día a día de las entidades locales.

 Animo, en definitiva, a aprovechar el gran valor democrático, político e institucional de la administración local, que es un extraordinario activo para dar respuesta a retos colectivos de primer orden con los que se enfrenta el Estado. Entre ellos, el de la despoblación que amenaza con extinguir demográficamente a la mitad de España.

 Ayuntamientos y diputaciones somos la primera línea de frente para luchar contra este gran problema, porque también somos quienes lo sufrimos en primera persona. España no puede permitirse el lujo de seguir mirando hacia otro lado, de seguir dando la espalda al medio rural. España tiene una deuda histórica con sus pueblos, y tiene con ellos una obligación moral y política.

 No hay tiempo que perder. Han sido demasiadas décadas de olvido. Tantas que ahora el problema ya no es cómo evitar la despoblación, sino cómo conseguir la repoblación. Hay que repoblar nuestras áreas rurales, porque son un puntal social, cultural y económico del que España no se puede permitir el lujo de prescindir. Y menos aún en un momento en el que la recesión demográfica se ha convertido en un acuciante riesgo para nuestro Estado del Bienestar, porque sus cimientos están gravísimamente amenazados por el envejecimiento y la falta de relevo generacional.

 Ha llegado el momento de hablar menos y de actuar más. Y la única forma de afrontar el problema es poniendo en marcha un plan de medidas concretas para repoblar y reflotar las áreas rurales, una estrategia nacional en la que esté implicado el Estado en su conjunto, bajo el liderazgo de acción de las administraciones locales.

 En el seno de la Federación Española de Municipios y Provincias, en una comisión que he tenido el honor de presidir, ayuntamientos y diputaciones de toda España hemos sido capaces de ponernos de acuerdo para diseñar un detallado listado de medidas concretas para repoblar el medio rural español. Lo hemos hecho en un tiempo récord y con un consenso absoluto al margen de colores políticos. Hemos marcado el camino al que ahora tienen que sumarse el Gobierno central y los gobiernos autonómicos. No hay tiempo que perder, y las diputaciones provinciales estamos decididas a ser la punta de lanza de este gran reto.

 Así lo hemos demostrado desde Diputación de Zaragoza, con la constitución del Consejo de Desarrollo Rural contra la Despoblación del 4º Espacio, del que forman parte todos los agentes económicos y sociales de la provincia y todos los Grupos Políticos con representación en la Institución. Además de la puesta en marcha con la Universidad de Zaragoza la Cátedra contra la Despoblación.

 En este día tan especial quiero recordar también el valor esencial de las diputaciones tras unos años en los que han sido atacadas y cuestionadas desde algunos sectores políticos de nuestro país, posiblemente fruto de la ignorancia, del desconocimiento de la labor esencial que desempeñan las corporaciones provinciales.

 Desde conservar los caminos rurales que surcan los campos y montes de la provincia, a mantener las carreteras comarcales; desde sostener la red de parques de bomberos a fomentar la educación a todos los niveles, incluido el universitario de la mano de la UNED y de la Universidad de Zaragoza a través de su campus de La Almunia. Desde fomentar la cultura y la investigación científica pegada al territorio, hasta promover el turismo y la conservación y puesta en valor de nuestro patrimonio histórico-artístico.  Desde potenciar el turismo social y termal a prestar el servicio de teleasistenica. Desde garantizar la recogida de basuras en todos los rincones de la provincia a apuntalar la economía de los municipios para garantizar los servicios básicos a la población.

 Eso y más, depende de una Diputación como la nuestra, que lucha, en su día a día, por ser cada vez más ágil, más cercana y más eficaz en su asistencia permanente a los ayuntamientos y a los habitantes de la provincia. Una diputación que está inmersa en un continuo proceso de modernización, aprovechando lo mejor de su pasado para construir el futuro de una provincia llena de retos, pero cargada de ilusiones. Una provincia, sin duda, extraordinaria.

 Enhorabuena a los galardonados.

 Feliz día de Santa Isabel.

 Muchas gracias.