Usted está aquí: Inicio / Noticias / Nace Zuera Escena, el escaparate aragonés de teatro y danza contemporáneos

Nace Zuera Escena, el escaparate aragonés de teatro y danza contemporáneos

Este ciclo de artes escénicas ofrecerá del 19 octubre al 30 noviembre siete espectáculos de danza y teatro. María Luisa Merlo cerrará el programa con la obra’Conversaciones con mamá’.

Jueves, 17/10/2019

Del 19 de octubre al 30 de noviembre el teatro Reina Sofía de Zuera será la sede del festival de artes escénicas Zuera Escena. Este evento, por el que pasarán siete compañías principalmente aragonesas, servirá como escaparate para impulsar las propuestas del tejido cultural aragonés, así como para descentralizar la cultura de las capitales y democratizar su acceso en el ámbito rural.

Así, durante siete sábados seguidos, Zuera se convertirá en el epicentro de las artes escénicas, reuniendo a algunas de las mejores compañías aragonesas y también proyectos con figuras estelares de la escena nacional. En total, 400 butacas, seis obras de teatro y una de danza, casi medio centenar de artistas, entre actores, actrices, músicos, narradores, titiriteros y bailarines.

En un momento en que los festivales de música son el instrumento favorito de las pequeñas poblaciones para reivindicarse en el mapa, Zuera ha elegido disciplinas menos masivas como el teatro o la danza, pero que sin embargo cuentan con un talento destacado dentro de nuestra Comunidad. Por esta razón, uno de los objetivos de esta iniciativa del Ayuntamiento zufariense es servir de exhibición para las compañías y creadores aragoneses, promoviendo los proyectos emergentes y celebrando los ya consolidados, teniendo muy en cuenta aquellos que cuenten además con gran presencia femenina entre sus filas. El ciclo cuenta con el apoyo de la Diputación de Zaragoza y del Gobierno de Aragón a través de la Red Aragonesa de Espacios Escénicos.

Así, este ciclo promete obras de alta factura que mostrarán lo mejor del teatro y danza aragoneses con compañías de trayectoria histórica como Teatro Arbolé, La Mov, Tranvía Teatro o Teatro del Temple; junto a proyectos más jóvenes como Facultad Mermada o Rafa Maza, además del invitado nacional Descalzos Producciones, propiedad del conocido actor Jesús Cisneros.

Gracias a esta programación cuidada, variada y de exquisita calidad, también se pretende atraer público de las diferentes capitales aragonesas, descentralizando así el habitual circuito: del medio rural a la capital. Tal como ha indicado Ros Cihuelo, diputada delegada de Cultura de la Diputación de Zaragoza, “este ciclo recoge uno de los objetivos de la Diputación, que es democratizar la cultura para que todas las personas sin distinción puedan acceder a ella”.

Asimismo, Cihuelo ha insistido en la importancia de este tipo de eventos para trabajar en doble dirección. Por un lado, “que el ciudadano de la capital conozca todas las posibilidades culturales en los municipios de la provincia”. Y a la vez, “cuando hablamos de luchar contra la despoblación, no solo es poder acceder a los servicios esenciales para la supervivencia y el bienestar: sanidad, transporte, infraestructuras, educación… Sino también tener un alimento del espíritu y del alma. Y esa es la labor que hace la cultura en todas sus expresiones”.

En este sentido el alcalde de Zuera Luis Zubieta, ha manifestado que desde hace años “la cultura es un eje fundamental de nuestra gestión, un elemento transformador, elevador y que identifica y da ADN a los vecinos”. Por ello, desde hace años trabajan por potenciar el teatro y la escena, con ciclos que ahora enmarcan dentro de una identidad propia: Zuera Escena, “un proyecto con indiscutible vocación de continuidad”.

Por su parte, la concejala de Cultura del ayuntamiento de Zuera, Mar Blanco, ha destacado la variedad y calidad de las obras “dignas de cualquier gran capital”, pero también “la coherencia en la programación bajo criterios de calidad, equilibrio, apertura e igualdad”. Y es que “este festival ha sido concebido para entretener y como herramienta imprescindible y necesaria para transformar y mejorar la sociedad.”

Todo ello, además, a un precio más que asequible, cinco euros por función (3,75€ con tarjeta RAEE) y con posibilidad de un abono completo por 26.25 euros, a través de www.aragontickets.com o una hora antes en taquilla, para asegurar que el importe no sea un obstáculo para disfrutar de la cultura.

La programación

Los encargados de estrenar el ciclos será la joven compañía zaragozana Facultad Mermada y su obra Pasar por el aro. Este sábado 19 de octubre a las 20 horas la actriz Helena Castillo se subirá a las tablas del teatro Reina Sofía, bajo la dirección de Alfonso Pablo, para hacernos reír y reflexionar a través del papel de Aspasia, una mujer en bañador. Un homenaje que reivindica el papel de mujeres pioneras en el deporte de la natación como Aurora Villa, Carmen Soriano o Margot  Moles, entre otras. Y que además nos hace pensar sobre todo lo que aún queda por hacer en este sentido.

El siguiente sábado del ciclo, 26 de octubre a la misma hora, llegará el turno de una de las formaciones más sólidas de Aragón, Teatro Arbolé, quien celebra 40 años de vida con un proyecto arriesgado y ambicioso, el primero para adultos: convertir en teatro Caín, la novela de José Saramago. El resultado es un espectáculo con 131 títeres y 6 actores sobre el escenario para recrear la mirada mordaz de este escritor portugués.

La tercera representación será el 2 de noviembre con Tempus Fugit, la última obra de La Mov, estrenada este pasado junio. Este espectáculo de la compañía de danza de Víctor Jiménez, ex bailarín de la compañía de Víctor Ullate y pupilo directo de Maurice Bèjart, es un canto a la fugacidad, al viaje frenético, apasionante y hasta doloroso que representa el paso de la vida y lo que dejamos en ella a nuestro paso. Todo ello a través de un cuerpo de nueve bailarines creando arte fugaz y en movimiento.

El 9 de noviembre regresarán los monólogos en femenino con Reglas, usos y costumbres en la sociedad moderna. Esta obra contará con la actuación magistral de Cristina Yañez, bajo la dirección de Aitana Galán y producida por otro decano del teatro, Tranvía Teatro, con tres décadas de vida, más de 50 espectáculos y 3.000 representaciones por todo el mundo. A través del texto de Jean-Luc Lagarce, el autor contemporáneo más representado en Francia, se repasa con ironía y comicidad ciertos mandatos sociales, escondiendo una crítica feroz hacia ellos. Una propuesta llena de humor, a partir de un manual de urbanidad francés escrito en el siglo XIX, que utiliza la sonrisa para poner en ridículo nuestros convencimientos modernos. Y es que esta lúcida e impecable comedia pone en la palestra un tema tan sensible como crudo: ¿cuál es el control real sobre nuestras vidas, decidimos libremente?

De nuevo, el teatro Reina Sofía de Zuera recibirá en sus tablas el 16 de noviembre a otra legendaria compañía aragonesa, el Teatro del Temple. Con 25 años de trayectoria y un Premio Max al Mejor Espectáculo Revelación, esta formación continúa con su dramaturgia propia y repertorio universal con La vida es sueño. Este texto clásico de Calderón de la Barca, cuyo éxito y vigencia siguen intactos desde su estreno en 1635, se contemporiza ahora a través del lenguaje escénico urbano de esta compañía, respetando la esencia y letra originales, pero jugando con un músico en escena, un exótico vestuario y una iluminación soberbia que crean atmósferas visuales únicas.

El sábado 23 de noviembre será el turno de la comedia Sólo Fabiolo, un one man show original de principio a fin y elaborado con la frescura y el virtuosismo del Rafael Maza. “Caminando por el lado más pijo de la vida”, el actor oscense regresa con su criatura más entrañable, hilarante, inclasificable y polifacética.

Esta programación también incluye a figuras estelares con un destacado recorrido en teatro y la televisión. Y es que la clausura de este ciclo el sábado 30 de noviembre contará con la célebre actriz María Luisa Merlo, acompañada de Jesús Cisneros en Conversaciones con mamá, una historia inspirada en el éxito cinematográfico de Santiago Carlos Oves. Partiendo de la visita de un hijo a su madre con egoístas intenciones, los personajes navegan en una escenografía de Rafael Garrigós, donde lo cotidiano se apodera del escenario, para representar los problemas y vivencias diarias de cualquier familia.

Esta comedia es un texto inteligente, pleno de dignidad, de ternura, camuflado bajo el disfraz del humor, pero que oculta una potente carga de profundidad. Pero, sobre todo, es el recital de soberanía escénica de una actriz de la época de oro del teatro, que crea interrogantes sobre nuestras propias vidas: ¿qué es lo verdaderamente importante al final del camino?