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Cultura y Patrimonio

EL PATRIMONIO CULTURAL DE LA DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE ZARAGOZA

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La Diputación Provincial de Zaragoza que acumula casi dos siglos de historia posee un importante patrimonio cultural constituido por los bienes inmuebles y los objetos patrimoniales que estos atesoran. Los edificios capitales de su patrimonio inmueble son el Palacio Provincial de Zaragoza, el vecino Palacio de Sástago, la iglesia de Santa Isabel de Portugal (popularmente conocida como de San Cayetano) y el coso de la Misericordia. En la provincia de Zaragoza atesora además el Real Monasterio cisterciense de Santa María de Veruela en el municipio de Vera de Moncayo, a pocos kilómetros de la ciudad de Tarazona, en la que también posee el palacio de Eguarás. Además en estos edificios se guardan importantes obras de arte cuya cronología discurre entre el periodo gótico hasta el arte contemporáneo, pasando por el renacimiento, el barroco y la invención de Goya.

 

El Palacio Provincial

Las primeras sesiones de la Diputación Provincial de Zaragoza fueron de prestado en la antigua casa consistorial de Zaragoza hasta que en 1840 le fue cedido el desamortizado convento de San Francisco abierto al Coso y a la Huerta de Santa Engracia, en pleno centro de la ciudad. En 1843, se iniciaron las obras de adaptación del exconvento que ocupo la Diputación hasta que en 1946, se colocó la primera piedra del actual edificio, obra del arquitecto provincial Teodoro Ríos Balaguer, inaugurado en octubre de 1952. Se trata de un proyecto historicista de un fino clasicismo barroco, monumental y grandilocuente que orna una de las fachadas principales de la plaza de España, enfrente de la sede del Banco de España. Del antiguo Palacio Provincial decimonónico se conserva una de las joyas menos conocidas del neoclasicismo español, la rotonda del ochocientos; esta pequeña obra maestra anónima se inspiró en la rotonda del arquitecto Juan de Villanueva para el Real Gabinete de Ciencias Naturales de la Villa y Corte, el actual Museo Nacional del Prado, y sirve de unión entre el Palacio Provincial de Teodoro Ríos y la nueva ampliación contemporánea del mismo, abierta a la calle de Cinco de Marzo.

 

El Palacio de los condes de Sástago

El tercer conde de Sástago, uno de los títulos principales del viejo reino de Aragón, decidió en 1570 levantar un edificio de nueva planta abierto al Coso zaragozano, la principal arteria de la vieja Zaragoza. La fábrica fue contratada con el maestro de obras Lope del Chacho en octubre de 1570. En 1981 fue adquirido por la Diputación Provincial de Zaragoza que de inmediato procedió a su restauración; fue inaugurado el día 6 de octubre de 1985. Es la sede principal de las actividades culturales del Área de Cultura y Patrimonio de la Diputación donde se han celebrado importantes exposiciones de Picasso, Miró, Dalí, Lagunas… Del edificio, antigua sede del Casino de Zaragoza cuya importante colección artística adquirió también la Diputación, destaca el patio realizado en alabastro, uno de los más grandes y espectaculares del Renacimiento español. En enero de 1987, la Fundación Europa Nostra otorgó a la Diputación de Zaragoza la Medalla de Honor al mejor edificio histórico restaurado en Europa.

 

La iglesia de Santa Isabel de Portugal, popularmente conocida con San Cayetano

La antigua Diputación del Reino de Aragón, antecesora de la Diputación de Zaragoza, declaró festividad del Reino, en las Cortes de Aragón de 1678, la de Santa Isabel de Portugal, infanta de Aragón, el día 4 de julio, y además erigir una capilla en su honor. La obra de la iglesia se encomienda en 1682 y estará bajo el cuidado de la congregación religiosa de los teatinos; fue terminada en 1706. Después de la Desamortización, la iglesia fue cedida a la Diputación Provincial en 1842. Su interior conserva un extraordinario conjunto de retablos barrocos y del siglo XIX, entre los que destaca el del altar mayor, dedicado a Santa Isabel de Aragón, atribuido al escultor Juan Ramírez de Arellano (hacia 1750-1760), fundador de la primera escuela de dibujo donde aprendieron artistas de la talla de Francisco de Goya o sus cuñados los Bayeu.

 

El Coso de la Misericordia

El Coso de la Misericordia de Zaragoza cumplió el día 8 de octubre de 2014, 250 años desde su primera inauguración. Desde entonces ha sufrido grandes transformaciones que lo han ido modificando, pero a pesar de lo que la mayor parte de los zaragozanos cree, conserva todavía buena parte de sus estructuras originales del siglo XVIII (el sistema portante de los tendidos, conocida como las cuevas, la fachada original enmascarada, el anillo interior...), que lo convierten en la plaza de primera categoría más antigua de España (y del mundo) después de la Real Maestranza de Sevilla, iniciada en 1761 pero concluida mucho más tarde que la zaragozana. La construcción del edificio se inició el 7 de mayo de 1764 por impulso de la Sitiada o Junta de Gobierno de la Real Casa de Misericordia de Zaragoza, institución benéfica dedicada al sustento de los pobres, y en especial del insigne ilustrado aragonés Ramón Pignatelli, que logró desatascar un proyecto que llevaba años estancado. El autor del diseño del magnífico edificio fue el arquitecto zaragozano más prestigioso del momento, Julián Yarza Ceballos, todavía poco conocido y valorado por los zaragozanos pese a la gran trascendencia de su obra arquitectónica. Se basó para concebirlo en una de las escasísimas plazas de toros que se habían construido ya por aquel entonces: la Plaza del Real Sitio de Aranjuez, que a su vez se basaba en la gran Plaza de la Puerta de Alcalá de Madrid pero con un tamaño más reducido y mayor modestia material. El coso zaragozano, construido en ladrillo, mampostería y madera, y caracterizado por una gran austeridad material y formal pero también por una gran dignidad arquitectónica, fue por tanto pionera en la configuración y perfeccionamiento de la tipología arquitectónica de la “plaza de toros”, una creación genuina de la cultura española de la Ilustración basada en la fusión del anfiteatro romano con la tradición de la plaza pública española adaptada para correr toros (con balcones habilitados como palcos...).

El Coso de la Misericordia se construyó en dos fases, entre el 7 de mayo y finales de septiembre de 1764, y entre finales de octubre de ese año y el 12 de julio de 1765, fecha en que el Gremio de Carpinteros de Zaragoza, que se había encargado de las obras como contratista, hizo entrega del edificio ya completamente terminado a la Casa de Misericordia. Entre tanto, el 8 de octubre de 1764 había tenido lugar la primera corrida en el edificio cuando este estaba todavía a medio construir, siendo considerada esta fecha la de su inauguración provisional y la efeméride que se conmemora este año. Desde su terminación, la plaza se consideró un edificio magnífico, algo que expreso gráficamente Manuel Vicente Aramburu de la Cruz en 1766 con estas palabras: «está tan bien ideada que es el más hermoso espectáculo que puede ofrecerse a la vista, y está tan perfectamente hecha y acabada (aunque se construyó en tan poco tiempo) que gloriosamente desmiente el que se tenga por madrastra del acierto a la celeridad».

Una vez terminada y sobre todo después de concluido el pago del coste de su construcción, algo que duró bastantes años, la plaza se convirtió en una excelente fuente de financiación para la Casa de Misericordia, que así pudo mantener a buena parte de los pobres de Zaragoza y su entorno. El edificio, dada su calidad arquitectónica y la gran afición taurina existente en la ciudad, se mantuvo en uso de manera casi continua, sin apenas modificaciones sustanciales durante décadas, superando satisfactoriamente períodos difíciles como los Sitios de Zaragoza y la ocupación francesa subsiguiente.

A lo largo del siglo XIX la plaza se gestionó mayoritariamente mediante empresarios que la tomaban en arriendo y que estaban obligados a acometer en ella distintas obras de mejora, algo que se intensifico cuando, con motivo de la Revolución Gloriosa de 1868, la propiedad y gestión de la Casa de Misericordia, y por tanto también de la plaza de toros, que le servía de sustento, pasaron a la Diputación Provincial de Zaragoza. El período que se inauguró entonces fue especialmente fecundo para el edificio ya que se acometieron en él notables obras de mejora diseñadas por los tres arquitectos provinciales que se sucedieron en el cargo: Juan Antonio Atienza, Félix Navarro y Julio Bravo, siendo especialmente relevantes los dos periodos en que la plaza estuvo arrendada al empresario Juan Antonio Ostalé Loshuertos, que entre otras obras sufragó la construcción de la nueva gradería de piedra en 1877-1878. De esta manera, el edificio pudo mantenerse con dignidad hasta bien entrado el siglo XX.

En 1916, los arquitectos Miguel Ángel Navarro Pérez (Zaragoza, 1883-1956) y Manuel Martínez de Ubago (Pamplona, 1869-Zaragoza, 1928) proyectaron en hormigón armado la remodelación y ampliación del coso, concluida en 1918. La elección del hormigón permitió resolver un problema técnico importante: franquear el paso de los peatones debajo de la ampliación sobre la calle Pignatelli ocupada ya la vía pública por el tranvía. El voladizo, uno de los elementos y recursos característicos del hormigón, posee casi cuatro metros de vuelo y no hubiera sido posible sin el empleo del material. Esta fábrica fue pionera en la historia de la arquitectura española y ha pasado desapercibida para la crítica.

Otro de los hitos arquitectónicos de la plaza fue su cubierta de teflón (1988-1990), en parte móvil, la primera realizada en una plaza de toros en España.

 

Real Monasterio cisterciense de Santa María de Veruela

Veruela fue la primera fundación cisterciense en el viejo reino de Aragón, cuyo documento más antiguo se remonta a 1145; es una de las más completas e importantes abadías cistercienses de Europa, de cuyo conjunto arquitectónico medieval destacan la iglesia, el claustro, la sala capitular y el scriptorium. Se haya protegido por el Moncayo (2.314 metros de altitud) en el municipio de Vera de Moncayo, en un paraje excepcional por su belleza pintoresca y riqueza ecológica, muy cercano a la gran ciudad y sede episcopal de Tarazona. Después de la Desamortización (1835), vivieron en la hospedería del cenobio el poeta Gustavo Adolfo Bécquer y su hermano el pintor Valeriano, entre diciembre de 1863 y julio de 1864. La estancia inspiró a Gustavo Adolfo la serie de artículos periodísticos “Desde mi celda” (1864) uno de los textos ejemplares del romanticismo español y europeo. La Diputación Provincial de Zaragoza es hoy propietaria del Bien Histórico Artístico cuya restauración ha llevado a cabo desde que en 1973 el Estado español le cediera el usufructo del inmueble.

 

Una colección excepcional

Complementan el patrimonio inmueble de la Diputación una importante colección artística formada a lo largo de casi dos siglos de historia. De esta manera, junto con las pinturas enviadas por los pensionados de la institución en Italia y Madrid, y otros encargos específicos de la Diputación como el conjunto de murales de Manuel López Villaseñor para el Salón de sesiones del palacio provincial (1954-1965), destacan las compras singulares de obras de Francisco de Goya (obra gráfica), Pablo Gargallo o Antonio Saura alternadas con la adquisición de colecciones enteras como las del Casino de Zaragoza.

Además la Diputación posee los bienes muebles de otras instituciones antaño de su propiedad como, por ejemplo, los de la capilla del Hospital de Nuestra Señora de Gracia en Zaragoza. En su interior se encuentran cuatro extraordinarios óleos de gran formato del pintor romano Giacinto Brandi (1621-1691), de lo mejor de la pintura italiana del seiscientos en España, así como el retablo mayor (h. 1770-1775) pintado por el maestro de Goya, José Luzán, una de sus obras maestras.

De la compra realizada del palacio renacentista de Eguarás, en Tarazona, procede una importante pintura que representa a San Jerónimo ermitaño obra de José de Ribera y su taller, emparentada con el óleo del mismo tema del antiguo monasterio jerónimo de Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial (Madrid).

El catalogo completo de los bienes muebles de la Diputación Provincial de Zaragoza puede ser consultado en la página web de la Diputación dentro del apartado del Área de Cultura y Patrimonio.

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